teatros...

- (Toc Toc...) Greta, ¿estás ahí?
- Si...
- Pues abre, mujer... ¡Me estoy congelando!
- No puedo. ¡Vete!
- Déjate de tonterías. ¿Ya empiezas otra vez?
- Empezar... ¿empezar a qué?
- Con tus melodramas... deja de ver películas en blanco y negro. Deja de imitar la mirada de Bette Davis. Deja de beber y de fumar a ese ritmo. Deja de convertir tu vida en una historia de las que te gustan... ¡Hasta las mujeres fatales van a lavabo!
- No me llamo Greta... ¡y deja que haga con mi vida lo que quiera! A tí no te importa... Haces esto por egoismo (hasta la comprensión puede llegar a ser una actitud egoista).
- ¡No te escucho! Sabes que no puedo con esto (...) Te traía bombones pero...
- ¿Sabes como se suicidó Virginia Woolf?
- Claro que sí. Eso lo sabe todo el mundo, Greta... Venga ábreme. Me apetece sentarme y hablar contigo.
(Greta abre la puerta)
- Estás preciosa. Nadie llora como tú.
- No mientas... y ¿no decías que traías bombones?
1 comentario
galahad -
Me parece muy bien que recuerdes aquí como se suicidó Virginia, pero tú el agua sólo para disfrutar ¿¿eh???, nada de chapotear con fines ""peligrosos", que si no me enfadaré e iré a sacarte de las orejas, además yo también te llevaré bombones.