Estoy cansada...
"... y que le importa a nadie como está mi alma...
más triste que el silencio
y más sola que la luna...
y qué importa ser poeta o ser basura..."
(Manolillo Chinato)
"... y que le importa a nadie como está mi alma...
más triste que el silencio
y más sola que la luna...
y qué importa ser poeta o ser basura..."
(Manolillo Chinato)
Encontrarme borracha no es nada extraño...
Mucho menos raras son mis quejas por las resacas (sucesivas resacas).
"Debe haber un problema detrás" Piensan algunos.
Supongo que sí.
Que debe haber un problema.
Una de mis amigas me dijo una vez que siempre que me emborracho me da por pedir perdón. Que repito "lo siento, lo siento, lo siento..."
...
¿Qué siento?
Hoy poca cosa. Quizá un poco de lo mismo que siento cada día.
Suena el despertador,
me levanto dispuesta a vivir,
y vivo,
hasta que me vuelvo a la cama.
Soy tan insignificante...
Quizás sólo bastase una chispa, una cerilla o un mechero... para que todo explotase y volase por los aires.
Quizá.
Mientras tanto, me pediré otra copa.
¿Alguien quiere?
**La pintura es de Nicoletta, y llegó a mí a través de uno de mis blog preferidos (Gracias Azul)
Prefiero el sabor a ginebra de los besos
Que los besos con sabor a mentira.
(Suena "quemando tus recuerdos" de Extremoduro)
Yo ya he firmado
Hoy es día de película de Woody Allen.
Hoy es día de pesímismo cómico.
Hoy me río de mi sombra y de ese imbecil cualquiera que está haciendo tanto ruido en la calle.
Las sábanas de mi cama están todavía revueltas, aunque llevan varias horas frías.
A veces pienso que las cosas tienen los nombres equivocados. Hoy mi cama será bautizada como paraiso.
En las cajetillas de tabaco debería aparecer la palabra veneno.
El tiempo sería una trampa, el amor se llamaría vida o muerte (según el caso).
Las pistolas no deberían tener nombre. No se lo merecen.
La vida debería ser un juego de niños. Dios una mentira piadosa.
Yo debería ser Greta.
Y el miedo... el miedo es miedo.
Algún cambio más???
quiero un amor en parís,
quiero el parís de soñadores
el parís de Mayo del 68...
quiero que me digan guapa en francés,
quiero ser una turista más frente a la torre eiffel,
quiero beber vino en una terraza
y que sepan que soy una española en parís...
quiero llenar la maleta,
y coger de la mano a quien quiero coger...
quiero...
un último tango en parís...
((Suena la valse d'Amelie)
LLegué a la puerta del cine y después de esperar 15 minutos en taquilla empecé a poner cara de plantón... Decidí ponerme en la cola y entrar al cine sola. Cuando le pedía a la taquillera que por favor no me diese tan adelante porque sufro de dolor de cervicales, sentí un par de dedos dándome en los hombros y quité de un suspiro la cara de plantón...
Entramos, como casi siempre con la luz ya apagada. Pisamos a un par de personas y le tiré la mitad de mis palomitas a una chica con gafas que me miró con odio verdadero.
Por fín, ya sentados, apagamos móviles, nos pusimos las gafas, bebimos un poquito de agua y... a disfrutar.
"princesas". ¿Queda muy cursi decir preciosa ?
Con cada carcajada un sentimiento de culpabilidad. Es extraño. Siempre me pasa con el cine de Fernando León. Y muchas lágrimas... como a mí me gusta. Me encantó Candela Peña, de verdad. Sobre todo la escena en la que le dice a los policías: "Mi amiga... que se va. Que se va por que quiere, y ni porque nadie la eche..."
Y nada. Un mal/buen sabor de boca.
A la salida del cine, propusimos ir a beber un poco. Claro.
Anoche fue una noche de las buenas. De las que me gustan.
Qué dificil empezar el invierno sin abrigos,
la realidad sin anestesia,
la rutina sin deshacer la maleta...
Nunca me gustaron los cambios.
Nunca.
¿Cuántas veces voy a tener que repetirlo?
Ando por la calle
y la gente que va en dirección contraria me golpea...
a ver si espabilo. (o es espavilo?)
No sé. Hoy la ortografía me molesta.
Igual que me molestan los cajones a medio cerrar.
Igual que me molesta bajar la basura
o que me guarden secretos.
¿Qué se hace para ordenar la cabeza?
Es que he leído todo esto y no tiene demasiado sentido.
Me lo perdonais hoy, ¿no?
Porque a lo mejor mañana no pienso en abrigos, ni en maletas, ni en cambios...
A lo mejor mañana no necesito anestesia ni epidural y me paso al parto natural.
jejejejeje (así se escribe una sonrisa??)
pues para el que la quiera
Esa sensación de sentarte en un sofá muy cómodo cuando tienes un tremendo dolor de pies, y quitarte los zapatos.
Es lo mismo que cuando llegas a casa con una sed terrible, y te vas directamente al frigorífico a echarte un gran vaso de agua. Y te lo bebes deprisa. Y te quedas sin aire... pero que rica.
Igual que comerte un enorme plato de paella, un domingo de esos que llegas a casa hambrienta, como nunca.
Descansar cuando estás cansada.
Beber con auténtica sed.
Comer con mucha hambre.
Pero no es comparable a besar con verdaderas ganas.
Cerrar los ojos. Entregarte de una manera primitiva. Sintiendo como la boca se te queda pequeña.
Cosquilleos en la nuca, en la espalda, en las mandíbulas...
A veces me envuelve una especie de instinto animal.
Sabeis de que hablo??
Si. Seguro.
Es maravilloso.
Llevo todo el día en un rincón.
Pensando en esto y en muchas cosas más.
Sonriendo de vez en cuando. Es increible la capacidad de la mente, verdad??
Con los recuerdos también se eriza la piel
La gente que está muy triste se abandona al gris.
O se tira en la cama porque le cuesta demasiado seguir con este juego.
O se toma otra copa porque da igual el mañana.
O se mira al espejo y... no sonríe.
Sin respuesta
Matar las tardes
Esta no es la embajada del reproche
ni el vademécum de lo que perdí,
para que llueva, para ser de noche,
es condición cine qua non to be
or not to be , como intuyó el bolero
calavera de un príncipe danés,
se equivoca la urgencia y el te quiero
que no vuelve la urgencia del revés.
Escribo sólo para matar las tardes,
por no ponerme a deshacer maletas,
por no arrastrarme por las estaciones,
por no andar, como el rey de los cobardes,
mustio, como un ramito de violetas,
en el sepelio de las decepciones
Al despertar, la boca me sabía a mala conciencia... encendí la luz, miré la hora y era todavía muy temprano. Remoloneé como una niña que se resiste a levantarse para ir al colegio. Entre las sábanas, la vida fluye muy despacio. La vida es humo.
Cuando consegui despegar mi pereza de la almohada, me di cuenta de que antes de acostarme no me había quitado los pendientes y que el vestido rojo que me puse anoche estaba tirado en el suelo, junto a mi bolso. Me dieron unas punzadas terribles en la cabeza y mi estómago centrifugaba a gran velocidad.
Resaca. Otra vez...
A lo largo de esta mañana he ido poniendo en pie cada una de las escenas de anoche. LLegué al bar, me pedí una cerveza y me senté en la barra.
Compañía: una de mis mejores amigas.
Conversación: muy animada (con unas cervezas no hay quien nos aguante)
Situación general: en el bar sonaban los Héroes y no sobraba gente.
Situación personal: escote demasiado grande para estar cómoda. Vestido demasiado apretado para respirar con normalidad. El rimel, fue cambiando de sitio a medida que la noche avanzaba. Volví a comprar tabaco. Perdí la cuenta de las cervezas que llevaba cuando me pedí la primera copa.
Sé que hubo risas, muchas risas. Que se nos acercaban muchos tíos y nos invitaban. Que conseguí perder todos y cada uno de mis miedos...
Pero llegó el momento de volver a casa. La música paró. Las luces crueles se encendieron... al salir a la calle hacía frío. Caminé despacio. Eso lo sé. Iba medio dormida cuando subí los escalones de mi casa. La llave, a pesar de lo esperable, entró con facilidad...
Entré en mi habitación. Me miré al espejó y me vi guapa.
Hoy me duele la cabeza. Arrastro mi alma por la casa sin ninguna aspiración, sin planes. Cuando he encendido el televisor, he visto los horrores del Katrina. Me he preguntado como algo así ha sucedido en un sitio como ese. Me he sentido ridícula. Absurda. Las imágenes me ofrecían gente llorando. Niños gritando. Muerte. Miedo...
El dolor real.
He abierto el blog y al ver mis palabras, y las imágenes y todo lo que he ido colgando aquí durante este tiempo me he sentido estúpida. Siento verdadera angustia. No sé siquiera si estoy siendo realmente cruel conmigo misma. Si estuviera en mis manos, evitaría el dolor de esa gente... yo... no sé. Me gustaría saber expresarlo. Me gustaría gritar...
No sé. Hoy me siento insignificante...
suena brown sugar de los rollings,
es viernes por la noche,
tengo los ojos pintados
y el vestido rojo puesto...
estoy pensando si llevarme de fiesta mis miedos
o dejarlos en casa, en el cajón de la mesilla de noche...
mejor me los llevo.
prefiero perderlos en cualquier barra de bar
después de unas copas,
a llegar a casa y encontrármelos esperándome,
con los ojos de par en par
encima de la almohada
mañana os cuento (como siempre)
Las neuras, las vidas difíciles, quizá el asma de un niño...
Las líneas en las aceras, la sonrisa de la camarera, la paliza al vecino gay...
Los cubiertos de plástico, las notas de un piano, la falta de abrazos...
Mejor Imposible me parece una película genial...
Me gusta reirme como me he reido esta noche.
Me gusta llorar de ganas por enamorarme de ese modo como he hecho esta noche.
Me gusta esta canción de U2 y las galletas de chocolate que me estoy comiendo.
Me gusta decir me gusta.
Me gusta la palabra noche...
Hay miradas huidizas,
miradas protectoras,
miradas arrogantes,
miradas cansadas de mirar y de no ver nada.
Hay miradas extraterrestres,
miradas celestiales,
miradas preguntonas,
miradas de hielo...
Hay ojos con pestañas
y pestañas con ojos.
Hay ojos de colores
y ojos maquillados.
Hay ojos que te invitan a pasar y a quedarte
y ojos que te echan a patadas...
Los ojos azules son los poéticos,
los negros los magnéticos,
los verdes, los enigmáticos,
los marrones, los injustamente olvidados...
Hoy tomo impulso para mirar. De un salto, atravieso las pupilas, esquivo las pestañas y me cuelo en las miradas ajenas; para ver desde dentro y comprender si sólo miran con los ojos o también con elalma, y para descubrir de una vez por todas, quién ve y quien no, a la persona que creo ser...
// Yo tengo los ojos verdes, con poquitas pestañas.
Mi mirada asustadiza busca consuelo en otras protectoras que sean capaces de ver que sigo teniendo miedo. //
"No conocían el mar,
y se les antojó más triste que en la tele..."
(Pájaros de Portugal)
Ha vuelto Sabina,
y supongo que el otoño
y esa forma que a mí me gusta de revolcarme en la nostalgia...
Nada me saca de mi mundo hoy.
Voy a cerrar la boca.
Voy a dejarme de lágrimas y de penas.
Voy a empezar a llevar la procesión por dentro,
porque...
porque todo se me va de las manos...
No puedo seguir amargando la vida a los que tengo cerca.
No debo.
(Por eso al próximo llanto, Greta, te encierras en el baño hasta que se pase.
O te vas a casa, joder...
Lo que sea, con tal de dejar este papel de melodrama barato...)
Es verdad...
Además. no puedo dejar que se me estropee el carmín
me voy a dormir...
ZZZZZZZZzzzzzzzz.....
Hoy tengo ganas de ser feliz...
De reirme de verdad. Desde el alma.
Si tuviese esa capacidad, vaciaría la papelera de sentimientos dormidos (casi todo dolor y angustia) que tengo dentro, para empezar de nuevo... con esa ilusión de anuncio publicitario, con esas ansias de recién-nacida...
Para empezar, no pienso volver a usar zapatos para estar en casa (me encanta ir descalza).
Además, dejaré de felicitar los cumpleaños a la gente que no me importa.
No voy a buscar la aprobación en la mirada de los extraños.
Empezaré a vivir como me gusta, aunque para eso tenga que construirme un mundo.
El mundo de Greta. Pero esta vez, sin miedos.