hablemos de suerte...
Anoche vi Match Point (la última de Woody Allen), y puede decirse que he vuelto a mis orígenes... Si sí. Como lo oyen... en cierto modo volví a sentirme la misma que fui con tan sólo sentarme en la butaca del cine.
Miraba la pantalla y me recordaba hace unos meses, o unos pocos años, realquilando Manhattan o Annie Hall algunos sábados de madrugada en los que nada me sabía a todo, o todo me sabía a nada...
Si hablo de la película, no puedo ser imparcial. Suelo ser muy poco crítica con Allen porque me importa muy poco que se liase con su hijastra, siempre y cuando siga construyendo esas películas, con esos diálogos para neuróticos como la menda, una servidora.
Dejo de dar el coñazo... pero si podeis, verla.
La sala estará medio vacía, y te apetecerá beber vino durante toda la película...
y volverás a casa dándole vueltas a la palabra suerte
y te fumarás un último cigarrillo en el balcón...
(o al menos todo eso hice yo)...
PD: he vuelto a escribir en mis cuadernos. Sin ningún jodido miedo. He vuelto a escribir y me siento realmente bien)